¿Qué les queda por probar a los jóvenes en este mundo de paciencia y asco? ¿sólo grafitti?
¿rock? ¿escepticismo? También les queda no decir amén, no dejar que les maten el amor,
recuperar el habla y la utopía, ser jóvenes sin prisa y con memoria, situarse en una historia
que es la suya. No convertirse en viejos prematuros.

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